Nota en prensa: nueva norma de la CMF flexibiliza fin de tarjetas de coordenadas y suma apoyos por considerar a adultos mayores
Publicado abril 06, 2026
Autor Conecta Mayor
Emol consultó a Eduardo Toro, director de Conecta Mayor UC, sobre lo positivo y lo que sigue pendiente al continuar usando tarjetas de coordenadas bancarias.

Tras casi un año de ajustes y retrocesos regulatorios, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) volvió a poner sobre la mesa una de las discusiones más sensibles del sistema financiero: el uso de tarjetas de coordenadas.
Pero esta vez lo hizo con un giro que ha sido bien recibido por distintos actores, al abrir la puerta a excepciones para grupos con mayores dificultades de adaptación digital.
La propuesta, actualmente en consulta pública, mantiene el avance hacia estándares más exigentes de seguridad -como la Autenticación Reforzada de Cliente (ARC)-, pero permite que ciertos usuarios continúen utilizando este mecanismo tradicional.
Eduardo Toro, director de Conecta Mayor UC, puso el foco en la necesidad de compatibilizar seguridad con inclusión. «Desde Conecta Mayor UC reconocemos que la transformación digital genera mayor eficiencia, accesibilidad y que incluso mejora la experiencia, pero siempre debe ser inclusiva y considerar a todos los segmentos de la población», afirmó.
En esa línea, valoró que la CMF considere extender el uso de las tarjetas para adultos mayores, aunque advirtió que el desafío de fondo sigue pendiente.
«Valoramos, entonces, que la CMF ponga en consulta una normativa que podrá prolongar el uso de las tarjetas de coordenadas en las personas mayores, considerando que solo el 5% de ese grupo etario ha tenido acceso a procesos formales de capacitación digital».
Toro fue más allá al advertir que la medida no debe transformarse en una solución permanente. «Sin embargo, prorrogar el uso de la tarjeta de coordenadas para personas mayores, también, mantiene el desafío de fondo, que es empoderar a los seniors y permitirles ser parte de la era digital. Las entidades bancarias pueden jugar aquí un rol gravitante acompañando a sus clientes mayores en la transición a los nuevos mecanismos de autenticación reforzadas con el objetivo de que puedan ejercer su derecho a sistemas seguros».
Finalmente, enfatizó el carácter estructural del desafío. «No debemos perder de vista que la inclusión digital de los seniors es una necesidad urgente en un país que envejece a pasos agigantados y con procesos de digitalización acelerados», concluyó.